La experiencia ANSES
Gerencia RegionalAntes que cualquier cargo político, mi escuela fue la gestión. Como Gerente Regional de ANSES me tocó conducir la atención de miles de trámites: jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares. Y aprendí rápido una cosa: del otro lado del mostrador nunca hay un número de expediente. Hay una abuela, una mamá, una familia entera esperando una respuesta para poder seguir.
Ahí entendí lo que ningún manual enseña: el Estado se mide en el mostrador. Cuando el trámite sale, hay un alivio concreto en una casa concreta. Cuando se demora, el que paga es siempre el que menos espalda tiene. Aprendí a escuchar antes de responder, a destrabar antes de explicar, y a que la palabra dada se cumple aunque cueste.
Hoy camino Yerba Buena con esos mismos ojos. Los problemas que veía en una oficina de ANSES —tiempos que no cierran, papeles que dan vueltas, respuestas que no llegan— son los mismos de cualquier municipio. La diferencia entre un Estado que sirve y uno que estorba no es ideológica: es gestión, es estar, es resolver.